Técnicas de masturbación femenina
La masturbación femenina ha dejado de ser un tabú y ahora podemos hablar ello sin sentirnos avergonzadas.
¿Crees que lo sabes todo al respecto?
Atrévete a descubrir con nosotras que quizás no…
Las mujeres no buscan ser receptoras pasivas en el momento del coito, sino que les gustan los preliminares.
¡Hay que calentar antes de entrar en el terreno de juego!
De este modo, explica a tu chico cuáles son tuzonas erógenas y disfruta de las caricias que a continuación te proponemos.Aunque a cada mujer prefiere diferentes tipos de estimulación en diferentes zonas, el clítoris es una que todas comparten. Es la zona erógena por excelencia en el cuerpo femenino y por eso hay que dedicarle especial atención.
Sin embargo, esto no significa que el clítoris sea la primera zona a estimular, es más, puede resultar molesto si aún no se está muy excitada.
La mejor forma de empezar es con caricias y masajes suaves. Las zonas que harán que tu pareja se ponga a mil son el cuello, las manos, los pechos, el abdomen y la zona interior de los muslos.La masturbación suele realizarse pasando los dedos suavemente por la vulva y el clítoris. Para experimentar un placer más intenso, es recomendable humedecer los dedos con lubricante.
Los movimientos circulares suelen ser los más placenteros, pero como esto va en función de gustos, no quedan descartados los movimientos laterales y verticales.
El ritmo y la presión harán que controles el placer y la llegada del orgasmo.La técnica de masturbación más común es la que se realiza con los dedos o la palma de la mano, pero si te van las emociones fuertes puedes probar con jueguetes eróticos destinados a la masturbación femenina.
De hecho, los vibradores están pensados para uan estimulación más completa de los genitales de la mujer. En la estimulación interna sí que es necesario el uso de lubricantes.Una técnica totalmente opuesta a la de los vibradores, es la estimulación indirecta. Ésta se realiza apretando los muslos y contrayendo la pelvis, o ejerciendo presión sobre la vulva con la palma de la mano.
La mente juega un papel muy importante en la masturbación. Durante los tocamientos, se puede dirigir la imaginación hacia las fantasías eróticas y hacer, que de alguna manera, se realicen.
Este es un tema que siempre sale a relucir en toda conversación de amigos (por lo menos los míos) y casi siempre hay alguien que dice que “eso es para los hombres que son unos morbosos” que”las mujeres no tienen necesidad de eso”, así como también están las que dicen que si lo hacen sin ningún problema… otras dicen que “sin un tipo (pene) no sienten nada”… en fin… este es un tema tabú y poco a poco esta dejando serlo ya que cada vez mas mujeres se siente cómodas autoestimulandose y lo mas importante, no sintiéndose culpables.
Algunas estadísticas dicen que cerca del 30% de las mujeres usa la masturbación, pero con mucha culpabilidad. Frases como estas son comunes entre ellas:
“La idea de tocar mis genitales siempre fue dificultosa para mi.”
“Me cuesta hablar con mi esposo sobre estas cuestiones.”
Este sentimiento tiene como comienzo los tiempos de la Reina Victoria, cuando fue considerado una forma “abuso propio” que podría retardar el crecimiento, afectar la inteligencia, la moral, y debilitarlo… Pero eso fue hace bastante tiempo.
Lo cierto mis queridas féminas es que esta es una actividad TOTALMENTE NORMAL así que no sientas pena ni culpabilidad por interesarte en el tema o por practicarlo…
Para las que nunca lo han hecho, por las razones que sean, deben saber que la masturbación es un acto para descubrir y/o conocer las partes del cuerpo donde se tiene mayor sensibilidad, para luego así disfrutar mas de las relaciones sexuales.
He aquí unos pasos básicos para las féminas que se están iniciando o desean iniciarse en este asunto tas fascinante y divertido…
Para comenzar, realícelos por lo menos dos veces durante tres o cuatro semanas aproximadamente.
- Cree una atmósfera sensual y relajada trayendo a su habitación flores frescas y velas de colores. Empiece con los ejercicios solo cuando se sienta lista.
- Comience siempre con un baño para relajarse, no como los que habitualmente toma para asearse. Use sus propias manos para sentir la piel contra la piel.
- Mueva la mano lentamente, sensualmente, sin perderse ninguna de las sensaciones que experimenta. Vuélvase amiga de su cuerpo: una imagen positiva de si misma promueve una buena respuesta sexual.
- Después de eso, aplique una loción o aceite en todo su cuerpo. Luego, utilice un espejo de mano para mirar cuidadosamente sus genitales. Note su textura y color. Si en algún punto usted se siente disgustada, frene. Comience nuevamente solo cuando esas sensaciones desaparezcan. Sea paciente.
- Explore estimulándose con varios tipos de caricias y presiones mientras se concentra en fantasías o situaciones eróticas vividas en el pasado.
- Además de sus genitales, toque otras partes de su cuerpo. Usted sabe qué es lo mejor para usted cuando desea excitarse y sentir placer; continúe explorando hasta descubrir como lograr las mejores sensaciones.
- Piense que está haciendo el amor con un amante infinitamente paciente, y dispuesto a hacer absolutamente todo lo que usted desee. O puede imaginarse a si misma como la mujer más sensual del mundo enseñándole a un amante sin experiencia el arte de complacer a una mujer.
- Si usted va paso a paso, se encontrara más liberada sexualmente, teniendo más conocimientos de si misma, aceptando su propia sexualidad, y participando en el comienzo de una vida más placentera.
Consejo: Para potenciar el placer se puede recurrir a espejos.

